Friday, September 26, 2008

Las últimas gotas de tí

Debo confesar que desconozco esa cobardía de la que tu haces gala. Desconozco que se siente callar, no decir absolutamente nada, no arriesgar…… huir en silencio de aquel momento que dislumbra, que me reta, que me exige que saque de mi la casta, la nobleza, la fuerza del espíritu que me fue dado para vivir…. No, yo no sé que es eso, no lo comprendo y es por eso que para mí, eres el hombre más impredecible del mundo. Puedo dudar de una bola de cobardes que reflejan todo su miedo en sus ojos, que buscan ocultarse tras sus ropas, tras el vino, tras una pantalla o incluso tras una mujer. De esos hay miles, y miles ha habido en mi vida. De esos está lleno el reino de los comunes, de los mediovivos, de los apocados. Yo en cambio vivo buscando esas miradas, esos aromas a guerrero, a hombre valiente, a hombre sabio. Que decepción al verte y sentirte y saber que tú mismo no sabes lo que podrías ser. No sabes el potencial de ser uno con el alma, con tu propia alma, con la honestidad poderosa que trasciende cualquier montaña, con la nobleza de decir la verdad. Me despedí de ti con una carta y me fui, pensando que eres un gran desperdicio o que quizá no era yo quien te mostraría lo grande que eres. Corrijo, lo grande que podrías ser porque borrarme, no hablarme, no buscarme, es simplemente la decisión de un cobarde.

1 Comments:

At 1:46 PM, Blogger LoBo said...

profunda, sentida carta..

 

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