Thursday, September 27, 2007

Periodo de Sequía

Cuantos años hace que alguien como tú no se cruza en mi camino? Me distraen mil luces en la calle, faroles perfectos para alumbrar las noches de rumba y fiesta, pero vagos y difusos cuando llego a casa, al centro, al lugar del que siempre parto, al principio donde despierto y empiezo a perderme conforme el sol se asoma. Cada día es perderme más, es adentrarme en las mareas más extrañas de hombres y mujeres cargados de histeria, de mal humor, de deseos vanos y miedos perversos que los destruyen. Agotada de nadar me refugio en el remanso que aprendí a construir a cada paso del camino. Si, ahí donde me escondo a diario cuando lo que quiero es un poco de aire fresco, sin contaminar con todo ese humo de cigarro gris que apacigua las mentes en un engaño maldito antes de matarlas. Ese remanso familiar, tan mío, tan hermoso, tan fresco por ser mi aire, tan fresco que me empuja nuevamente a salir. Dejame explicarte como es que es tan contradictorio el que me voy a pesar de que es el lugar donde mejor estoy. Me voy porque hay una adicción tremenda en mí a seguir caminando, a seguir moviendo mis brazos y mis piernas, mi corazón, mis pulmones, mis neuronas rebeldes. Me voy porque tengo la esperanza de que se cruce nuevamente ante mí un niño hermoso con una sonrisa de ángel que en un segundo me recuerde a ti y al siguiente me haga olvidarte.