Friday, September 26, 2008

Santiago soy yo

Hace tantas noches que no me sentaba en silencio. Hace tantas noches que no guardaba un pedazo de mí para mi misma. Hace tantas noches que partí… parecen más de las que han sido realmente. Y qué ha habido hasta ahora? Podría decir de todo pero no necesariamente sería verdad. Pero si ha sido mucho, tanto que hay días como hoy en que algo en mi grita que me detenga un poco y reflexione tanto más de lo que he vivido como de lo que no he asimilado. Ha habido noches largas, de insomnio, de risa, de frío, de secretos, de rabias y de miedos…… ha habido días soleados, lluviosos, amables, regalones y tan lejanos como todo lo que únicamente se puede despertar con la memoria. Y estoy aquí sentada frente a este aparato queriendo describir lo que me pasa dentro. Queriendo explicarle a una hoja de papel unas 30, 000 horas de vida o más (no llevo la cuenta) llenas de nuevas experiencias, de nuevas emociones, de una nueva yo que se pelea con la vieja yo que no quiere dejar su trono, que me manda largos ratos de inconformidad y confusión incomprensible, mientras que yo busco adaptarme a esta hermosa ciudad y siento en mi corazón que a pesar de todo eso quiero estar aquí, quiero realmente estar aquí. Me gusta esta calma de la que me habla Santiago, especialmente después de la lluvia. Me gusta su paso pausado, inconstante, a veces frío y a veces tan cálido que me abrasa. De repente pasa por mi cabeza que quizá yo sea un poco como Santiago. Amable siempre al primer momento, dulce y coqueta invitando a quedarse, a estar aquí, a abrirse a disfrutar de este nuevo lugar. Después, con una tormenta, con un recuerdo oscuro que me alcanza de sopetón y trae de vuelta mi historia, me cierro un poco, me comienzo a guardar, quito un poco de lo que te di a probar. Entonces será fácil darse cuenta como detrás de tanta excentricidad, tanta expresividad en mis formas, cargo la pesada cadena de algunos prejuicios que no me he podido quitar, también algunos miedos que no me dejan estar tranquila o que de vez en cuando me boicotean mis nuevas hazañas. Quizá Santiago y yo nos parecemos y por eso me seduce tanto, me quita el aliento y me sacude y me vuelve a poner en pie y me dice…. Sigue caminando!!! No te des vuelta, no te distraigas, escúchame lo que te digo que hay miles de cosas que aprender…. Solo tienes que esperar, solo tienes que estar atenta, solo tienes que descubrir todo lo que no se ve, lo que está debajo, cubierto, escondido, tesoro solo para aquellos dispuestos a ver…Si, yo creo que si soy mucho como Santiago, o Santiago como yo, o no importa el orden sino el llamado, el estar aquí, el estar viviendo, viviéndome, construyendo, construyéndome y dándome cuenta que en el fondo de mí hay tantos cambios, tantas cosas en juego, tantas variables por considerar y tantas ganas de no pensar tanto y de nomás cerrar los ojos y dejarme llevar…… o no cerrarlos si Santiago es solo para los que están dispuestos a ver…. Y yo quiero ver… y quiero que aquel que esté dispuesto me vea y me descubra, incluso así tan cambiante y compleja como está hermosa ciudad. Estas palabras las escribo con cierta rabia, con cierto hastío que me viene de no sé donde. Quizá es que estoy muriendo, quizá es que estuvo nublado, quizá es que simplemente te recordé en este pequeño recuento de daños …

Esta noche siento que no vine realmente a conocer Santiago, vine a que Santiago me enseñe quién soy.

Las últimas gotas de tí

Debo confesar que desconozco esa cobardía de la que tu haces gala. Desconozco que se siente callar, no decir absolutamente nada, no arriesgar…… huir en silencio de aquel momento que dislumbra, que me reta, que me exige que saque de mi la casta, la nobleza, la fuerza del espíritu que me fue dado para vivir…. No, yo no sé que es eso, no lo comprendo y es por eso que para mí, eres el hombre más impredecible del mundo. Puedo dudar de una bola de cobardes que reflejan todo su miedo en sus ojos, que buscan ocultarse tras sus ropas, tras el vino, tras una pantalla o incluso tras una mujer. De esos hay miles, y miles ha habido en mi vida. De esos está lleno el reino de los comunes, de los mediovivos, de los apocados. Yo en cambio vivo buscando esas miradas, esos aromas a guerrero, a hombre valiente, a hombre sabio. Que decepción al verte y sentirte y saber que tú mismo no sabes lo que podrías ser. No sabes el potencial de ser uno con el alma, con tu propia alma, con la honestidad poderosa que trasciende cualquier montaña, con la nobleza de decir la verdad. Me despedí de ti con una carta y me fui, pensando que eres un gran desperdicio o que quizá no era yo quien te mostraría lo grande que eres. Corrijo, lo grande que podrías ser porque borrarme, no hablarme, no buscarme, es simplemente la decisión de un cobarde.

Monday, September 08, 2008

Anana

Mentiría si dijera que no me duele tu partida. Me duele, es así, no saberte más entre mis brazos me entristece. Aunque aún estás, no estarás más para mí, para mis besos, mis abrazos, mis caricias y tus caricias en un vaivén rítmico y tierno como hasta ahora. Mentiría si dijera que no me entristece decirte adiós. Lo hace y es la verdad, ya te extraño. Tu partida me ha dejado sola más no herida. Ambos conocíamos el futuro de esto antes de alcanzarlo… hasta que llegamos a él. Tu partida no me deja un vacío como otros que se han ido. No, tú no dejas vacío, solo extrañaré tu presencia. Y la extraño como alguien que pierde algo querido pero que sabe en el fondo que estará bien, que no hacía falta como me falta el aire o el hambre cuando no hay que comer. No, tú no me dejas vacía y estoy agradecida conmigo por eso. Tú solo dejas el alo de tristeza propio de ya no tener caricias a las que mi cuerpo estaba acostumbrada, de ya no tener el confidente a quien podía platicarle de mi, a cuyos brazos podía correr feliz por dejar brotar de mi la ternura, la sensualidad, las caricias infinitas que contengo. Ambos sabíamos que terminaría así justo antes de alcanzar el destino. Y lo alcanzamos. Hoy no solo decides tú, decido yo sobre mí, mi cuerpo, mi alma, y todo el ser que se te entregaba poco a poco pero con miedo porque sabia, en el fondo sabía, que no estabas listo para mí. Desde antes lo supe pero te viví. Te viví y te disfruté. Fue lindo, no me arrepiento, fue muy lindo. No sé mañana que pasará. No se si quiera ver tu cara y esos ojos cristalinos y brillantes que trajiste contigo a tu regreso. No sé, no quiero verte antes de acomodarte dentro de mí. No quiero ignorar que te necesito lejos para hacerle entender a mi ser que ya no estarán tus besos y que está bien, que no pasa nada, que todo está bien, que estamos bien, que estoy bien y plantada en lo que mi corazón me dictó. Ojalá me hubiera dictado seguir contigo en la mentira, pero yo no nací para vivir mentiras, no nací para vivir a medias a nadie, ni siquiera a mi misma, ni siquiera a ti y tus luchas. Todo ha sido tal cual como debiera ser, como sabia que sería, justo lo que necesitaba. No preguntaste más de mi momento, ojalá lo hubieras hecho. Sabrás que siempre lo espero porque es algo que pocas veces se da. En fin, te has ido, me he ido yo también aunque no lo sienta tan claro. Yo así no juego y te dije bye. Me gustas pero bye. Te extrañaré pero bye. Ya no hay lugar para medias tintas en mi vida. Ámame por completo o respeta nuestra amistad. Entrégate por completo o mantente al margen de mi proceso al que solo confunde tu aroma a hombre, tu aroma a mar. No, mañana no iré a verte. Tengo que acomodar esta tristeza que siento, estos deseos, este abandono, soledad e incertidumbre tan conocidos por mi y tan dolorosos como siempre. Me duele por quererte cerca cuando no puedes. Me dolía cuando te sentía cerca porque yo no podía. Que ironía. Estás lejos y no sé como estás. Enferma pensaría que tan tranquilo y feliz como cuando no estaba, pero no sé, siento que no, siento que a mi partida sientes deseos de que me quede, de que esté contigo, de que te escuche y te sienta palpitando muy cerquita mío. No creo engañarme pero no sé si lo sabré nunca. Tú no sabrás de mi, de esta carta, de esta tristeza que ahora me llega. Mañana será simplemente no pude y ya, no hay más, sin explicaciones, no estaré ahí donde llevas el timón del barco, donde a veces eres la barca misma. Ya no… quién sabe después pero mañana no. Mentiría si dijera que no te extraño, porque te extraño….

Noches desesperadas

Dónde estás? Por qué te escondes entre las sombras? Por qué tu perfume no impregna mi espacio y me llena de calma?. Solo encuentro dudas, imágenes confusas del futuro y del pasado que no me dejan parar. Te construyo y destruyo mientras intento seguir viviendo. Estás y no estás de mi cuello bebiendo cuando despierto del sueño de tì y me enfrío, me congelo con este frío que toma tu espacio y lo llena. El frío que quisiera acariciarme como tú lo haces pero solo aumenta la soledad que siento por no tenerte a mi lado. Y quiero gritar, y quiero llorar porque me haces falta, porque me siento sola en esta ciudad tan lenta y ociosa, porque me siento oscura y guardad en este pequeño espacio, tan solo yo y mis pasiones esperando tu encuentro, tu tacto que me activa, tu voz que hace de ti mi dueño. Por qué no estás? Por què apareces de repente para confundirme y luego sin más te pierdes en la lluvia, en la confusión constante del siglo XXI?. Debes saber que estoy sola y soy vulnerable, soy tan solo la que no termina de llegar cuando ya tropecé con tus brazos como con un nuevo rumbo inesperado. Estas no son más que palabras apasionadas que buscan darme la calma que tus ojos no me dan porque no estás, porque no estás, porque definitivamente no estás. Ven, ven, ven a mí y mírame con esos ojos tuyos que me atraviesan, que me desnudan el alma y me vencen antes de iniciar la batalla. Ven y sedúceme, acércate lento y convénceme de abrirte mis puertas. Ven que tengo miedo, ven que quiero morir de fe, de un futuro sincero y brillante, de un momento que se vuelva eterno y te tenga en mí para el resto de mis días.

Esta noche estoy borracha de tu recuerdo, borracha de pensamientos que no me dejan concentrar. Estás aquí, ocupando todo este espacio y el infinito universo dentro de mí. Ocupas mi pensamiento y mis dudas; eres el pescador silencioso que logra traer de las profundidades del mar todos mis miedos. Yo soy la bruja que intento vencerlos, matarlos, acabar con ellos, acallarlos. Luchar sin cuartel hasta conocerlos, mirar sus ojos de tormenta y en ellos encontrar la calma, la paz de tí, de mi pasado, de esos miedos que ahora invaden la habitación buscando mi muerte. No será así. No ven que soy blanca? No ven que soy pura? No ven que hoy no hablo más, sino que guardo en mí las frases que mi corazón requiere para que a cada minuto se haga más fuerte. Una vela, un fuego, un aroma... huir, llorar, gritar... dimensiones de mi todas, tonalidades de mi alma cada una y yo, en el centro, buscando... buscándome... queriendo escapar de este juego para encontrarte... queriendo soltar tus alas y las mías y volar... volar tan libres como somos, tan tú y tan yo, tan independientes, tan innecesarios, tan ajenos tú a mí y yo a tí y sin embargo, buscando volar juntos. Yo en mi centro, tú cubierto de nubes, no encuentro respuesta alguna. Solo sé que nada es mío, todo lo suelto porque nada es mío, no me pertenece a pesar de que sé que te merezco, que merezco que vueles alrededor mío, girando, buscando conquistarme... y yo en el centro.
No me haces falta tú sino un pedazo de mí que tengo perdido aquí dentro.

Ojitos Lindos

Surgir desde una llama es el inicio de una vida nueva. Mirar el horizonte sin perderse es mirarse a si mismo volar….. y cuando miro tus ojos pareciera que todo existe, que en ellos se guarda cada segundo de la evolución del mundo y tan solo basta un pequeño impulso para hacer de ellos surgir la historia, el arte, los versos, las palabras y los silencios que te han construido y que susurran a mis oídos que estás, que te encuentres a mi lado aunque parezca que estás lejos, en aquel otro lugar que añoras, en aquel espacio infinito que no encuentras aquí, en estos valles, en esta brisa helada y sincera….Llegas veloz y fugaz, sabiendo estar lento y suave en este espacio que es mío, recobrando mi fe en la magia, aquí donde te he abierto un poco la puerta y se han colado tus bellos ojos, tus sonrisas y ese silencio profundo que te distingue de los demás mortales…ese silencio desde el que te observo cuando te quedas allá, buscando, pensando, suspirando los instintos que te hacen distinto…. mortales somos cuando morimos a cada instante y renacemos en cada nueva palabra, en cada nuevo verso, en cada nota de una canción perdida en la noche, queriendo guardar en ella el resto de tu vieja historia.... A veces te veo tan tú, tan cierto, tan presente…. A veces te encuentro lejos, volando alto, volando solo, buscando sin buscar confirmar lo ya sabes... Después volteas y sonríes como si ese abismo desapareciera, y yo sola me encuentro pensando en escribir aquellos versos que te eternicen antes de que no vuelvas más ...

Ya no siento igual que antes. No es que esté muerta, no es que esté fría o seca como antaño. Es más bien que estoy viva, más viva y despierta que nunca. Hoy son más mis ojos los que miran estos cielos nublados, estas montañas rocosas y estos paisajes de concreto que me rodean. Hoy soy más yo la que se entrega en un beso y la que retira sus dotes de los terrenos malditos, fangosos, prometedores de infortunios. Soy más yo cuando te cuento que tengo calma, que gozo del dulce sabor de la paciencia sincera, acertada, recién aprendida. Justo crucé la puerta que jamás pensé que encontraría. Justo fuiste tú quién me enseñó a mirarla sin saber lo que buscaba. Que importa que guardes silencio!! Que importa dormir sola... lo que importa es que me encuentro aquí y me encuentro yo. Miro a mi derecha y miro a mi izquierda y ahi estoy yo, cómplice y amiga de todos mis caminos, dueña y señora del destino que a cada paso construyo. Que importa que te hayas ido si esta soledad que has dejado es fértil y está dando frutos. Mira el rojo de esta pasión encendida por conocer, observa el blanco transparente de mi alma, percibe el azul del cielo de los horizontes que ahora recorro y respeta el violeta flameado que surje de mí y se llama evolución. Tu silencio me hace bien, mejor de lo que puedo estar ahora convencida, porque yo y solo yo puedo ver en tí una estrella y un maestro destinado a mostrarme el camino para cruzar esta puerta. Te tiro un beso al viento, esperando lo recibas, y sigo caminando. Será un adiós si tú lo quieres, será un inicio si abres los ojos, o será simplemente un momento más en mi memoria, de esos que cambian la vida.

Sunday, September 07, 2008

HATHA YOGA

Yo tengo la voluntad
en ejercicio perpetuo:
esa voluntad que acaba
por mandar (si persevero)
a las almas de los vivos
y a las almas de los muertos.

La voluntad, que en la lucha,
en el noble vencimiento
de sí mismo, a cada instante
va creciendo, va creciendo,
y al fin transporta montañas,
y al cabo enciende luceros.

Yo tengo la voluntad:
con ella todo lo tengo,
pues Dios mismo sólo es
una voluntad sin término,
que exterioriza, penetra
y mantiene el Universo.

Yo tengo la voluntad.....
mas no la gasto en terrenos
antojos, ni en procurar
privanzas, honras, empleos.
Mis alas suben más alto:
van lejos, mucho más lejos.
Mi reino no es de este mundo,
y he de llegar a mi reino.

(Serenidad, Amado Nervo)